Justificaría el sobrepeso de aquellos que se han deleitado con el pan a lo largo de su vida, no así de quien ha guardado sus ganas y emociones; cuando los gramos se convirtieron en kilos y comenzaban a bloquear mis venas, entendí que era tiempo de activarme, de salir corriendo, de mirar al cielo y probar las estrellas…hoy... no padezco de anorexia, pero me siento más ligera…
Casualidad?? No creo que exista, creo más en los lazos invisibles que mantienen cerca (no junta) a las personas que lo desean, es verdad que el pan y los pasteles –q adoro- contienen harina, azúcar e infinidad de ingredientes que nos llevan a la engorda, pero que sería de la vida sin royal que nos inflara hacia el cielo?? Que sería la vida sin el chocolate en la tardes frías?? Que sería de una cita sin café con miel?? Que sería de las mordidas en los pasteles de cumpleaños??...que sería de mi????
A días –pocos- de mi cumpleaños defino la vida como una gran fiesta, que requiere preparativos, lista de invitados, sillas donde sentarse, eso sí…sin que roben parte de la pista y que no estorben a quienes desean acercarse un poco más…un menú frio o caliente que ofrecer según el antojo; música que nos mueva en la historia, que nos arranque emociones, suspiros, sudor y que desgaste los zapatos y que al final nos preste un hombro para descansar, requiere también de vasos limpios donde brindar, ceniceros donde dejar la angustia… repleto de cenizas desahogadas en una charla, requiere de un sanitario con condones y luz tenue, de colores en las paredes hasta marearnos, dosis de alcohol, desde el más puro hasta el mejor etiquetado, un vino para quien gusta descifrar palabras de moda como empatía, programación neurolingüística, sobrepeso, valores, arte, cibersexo y un poco de indigenismo….y por ultimo y no menos importante un pastel exquisito!!!! Que represente la tradición, el gusto, la gula, las calorías, los deseos…los deseos….a mordidas, en rebanadas contadas….repartidas…compartidas…. elegantes, ansiosas…
…conozco –mi- pastel…ese que no sé a qué sabrá los 15, ese que en ocasiones empalaga, que otras se hace poco –quizá por la dieta-; ese que se oculta con frecuencia bajo el betún…ese pastel que siempre espero…que pienso y deseo…que comparto y guardo…..
…y al igual que la fiesta...todo pasa tan rápido…la música se hace tenue, las luces se encienden...el humo se escapa, las sillas se desocupan, el baño se abre….queda un desorden ordenado, la resaca y el recuerdo….suena mi teléfono….uno de mis invitados –mi tío- es reportado con muerte cerebral…(te quiero Don Juan Ramón!)
Nota: coincidencia???
….las únicas malas palabras son las que se callan….

No hay comentarios:
Publicar un comentario